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Continuando la edición especial por nuestro 15 aniversario y en la reflexión personal un recuerdo sobre la amistad

Mi reflexión personal es un recuerdo y es parte de nuestra reflexión de agosto del 2013 que fue una de nuestras primeras reflexiones en este formato, aquí les dejo la misma que sigue tan vigente como hace nueve años atrás.

A nosotros nos gusta elegir bien nuestras amistades y las personas con las que compartimos nuestras vidas; somos muy exigentes a la hora de seleccionar, nos fijarnos en el modo de ser, los gustos, las aficiones, las ideas religiosas, las opiniones políticas, el nivel económico y cuantas formas tengamos de etiquetar a las personas; son tantos y tantos los requisitos que cuando miramos alrededor, en realidad estamos prácticamente solos. Tenemos una facilidad para conocer lo que es “bueno” y “malo” lo «sano» y lo «enfermo» y qué poca confianza tenemos en el Señor y su Espíritu que habita dentro de nosotros.

Hacemos cosas para que los otros cambien, para que sean de una forma diferente, para que dejen de ser ellos y sean como nosotros queremos que sean. Y ahí empezamos a juzgarlo y olvidamos que Jesús no vino para los sanos sino para los enfermos, que acogió a los pecadores y no a los justos. Esto es lo que nos distingue de Jesús: el disfrutaba acogiendo y comiendo con los «males»: nosotros sufrimos tan solo de pensar en ellos. El comprendía: nosotros juzgamos. El quería a los demás, nosotros nos queremos solo a nosotros mismos o nuestro reducido círculo. EI estaba rodeado de todos, nosotros estamos solos. El estaba en la realidad nosotros en la quimera de nuestros pensamientos. Los verbos que utiliza el evangelio para describir las acciones de Jesús con los pecadores y descreídos son: llamar, comer, salir a buscar, invitar, acoger: esto es lo que en verdad produce el arrepentimiento. Y me pregunto y les pregunto estamos acogiendo, amando como Jesús nos enseñó?

Inicio del mes aniversario de Vida Positiva y en la reflexión personal: vas a florecer a pesar de la crisis

Mi reflexión personal de esta semana vas a florecer a pesar de la crisis, hace casi quince años comencé a escribir a través de varias situaciones en ese momento, Dios me mostraba vía varias personas que era necesario comenzar a escribir y así un lunes 20 de agosto del 2007 empezaba la que para mí sigue siendo mi labor de mayor trascendecia e importancia escribir Vida Positiva, hoy puedo ver 14 años después que escribir es un medio que ha sido de grandes bendiciones y he visto como Dios ha hecho Milagros en la vida propia y en la de otros que nos han inspirado a escribir.

A menudo el hombre ha realizado sus mayores progresos en épocas de crisis, por regla general, cuando las personas han agotado ya todos sus recursos para solucionar una crisis suelen dejar sus problemas en manos de Dios.

Cuando una ostra se siente molesta a causa de un granite de arena, se transforma en una perla, la vida es una alegre manifestación de amor, alabanza y de acción de gracias, mostrémonos agradecidos ante cualquier circunstancia, cada obstáculo se convierte en un motivo de alegría.

Hoy les propongo que tomen un minuto de su tiempo para dar gracias a Dios, por todo lo que tenemos, familia, amigos, trabajo y muchos regalos más y no nos preocupemos por lo que nos hace falta, Dios lo proveerá.

Edición especial del día del Padre en RD y en la reflexión personal de esta semana: Padres Valientes

Mi reflexión personal de hoy, Padres Valientes basado en las resoluciones de la película cristiana el Reto de Valientes, que habla precisamente de ese compromiso que inicia con el amor a Dios, a la vida, a la esposa y a los hijos y que espero que los padres que siguen Vida Positiva, puedan utilizar en su diario vivir:
PROMETO solemnemente ante Dios Asumir la Plena Responsabilidad sobre mi vida, la de mi esposa y la de mis hijos.
PROMETO Amarlos, Protegerlos, Servirlos y Enseñarles la Palabra de Dios, como Líder Espiritual de mi Hogar.

PROMETO Ser Fiel a mi Esposa, Amarla, Honrarla, y estar dispuesto a dar mi vida por Ella como Jesucristo lo hizo por Mí

PROMETO Amar a mis Hijos y Enseñarles a Amar a Dios con todo su corazón, con toda su mente y todas sus fuerzas.

PROMETO instruirles para que Honren a las Autoridades y Vivan Responsablemente.

PROMETO enfrentar el Mal, luchar por la Justicia y Amar la Misericordia.

PROMETO Orar por los Demás y tratarlos con Amabilidad, Respeto y Compasión.

PROMETO trabajar con Diligencia y Proveer para las Necesidades de mi Familia.

PROMETO Perdonar a los que me hagan mal y Reconciliarme con quienes yo haya defraudado.

PROMETO Aprender de mis errores, Arrepentirme de mis pecados, y andar en Integridad, como un Hombre Responsable ante Dios.

PROMETO tratar de Honrar a Dios, ser Fiel a su Iglesia, Obedecer su Palabra, y Hacer su Voluntad.

PROMETO Esforzarme Valientemente con la Fortaleza que Dios provee para Cumplir esta Resolución por el Resto de Mi Vida y Para su Gloria.

«… Pero Mi Casa y yo serviremos al Señor»
Josué 24:15