El rol de los padres con sus hijos en este tiempo de pandemia y en nuestra reflexión personal somos el resultado de nuestras decisiones

Mi reflexión personal de esta semana, somos el resultado de nuestras decisiones, esta semana en una conferenncia por Zoom el charlista hizo mucho hincapié en este tema, cada acción que realizamos nos acerca un poco a nuestros objetivos de vida, esto es significativo, pues las decisiones que tomemos pueden ser erradas y algunas veces equivocadas, más cada decisión conlleva una lección. Lo importante en la vida es tomar decisiones basadas en conocimiento, y nunca en emociones, se pueden tomar decisiones que pueden afectar nuestras vidas por siempre e incluso nuestra salud. Otro punto importante es que las decisiones que se basan en miedos, en ganar el favor de los demás, o para congraciarnos con terceros, son decisiones que tienen como consecuencia nuestra propia infelicidad. Les exhorto que antes de tomar una decisión que pueda cambiar por completo la vida nuestra y la de otros, analicemos por qué estamos tomando esta decisión, para complacer a otros? O para complacer a la sociedad? Esta decisión nos hace realmente felices?. Estamos tomando una decisión por miedo o temor? Por el qué dirán? Recuerden que cuando se toma una decisión correcta, nos sentimos felices, alegres, entusiastas, es importante que pensemos si esa decisión nos hace felices y si nos acerca a lo que siempre hemos querido lograr, si nos acerca a nuestros sueños, a nuestros objetivos y a una vida más plena y feliz, entonces no hay nada de que preocuparse hemos tomado la decisión correcta.

La generosidad como virtud humana y en nuestra reflexión personal practica la generosidad en este tiempo de cuarentena

Mi reflexión personal de esta semana, en este tiempo de cuarentena, practica la generosidad, una buena manera de lograrlo en este tiempo difícil es a través de donar recursos a una organización sin fines de lucros, apoyar a los hogares para ancianos, los orfanatos, colaborar con las necesidades de las personas de una comunidad ya sea con alimentos o artículos de limpieza, hay muchas cosas que podemos hacer, pues cuando Dios ve un corazón desinteresado, y poco apegado a lo material, generalmente sin buscarlo logra su recompensa, nunca demos nada por obligación, y tampoco esperando recibirlo, pero si nos acogemos a este principio verán que Dios se place en multiplicar nuestros bienes para que sigamos ayudando a otros y porque no, también lograr la estabilidad financiera, mediante la organización personal, por alguna causa divina todo lo que damos regresa a nosotros, por eso les exhorto a que sigan dando no solo lo material sino lo mejor de cada uno de ustedes.

Edición especial por la Pascua de Resurrección y en nuestra reflexión tiempo de cuarentena, tiempo de reflexión

Mi reflexión personal de esta semana, este tiempo de la cuarentena es tiempo de reflexión y cuando reflexionamos Dios nos escucha y nos prepara una respuesta como hoy recibí un mensaje muy hermoso que comparto a continuación un pequeño fragmento del mismo: “Algunas veces parece Sábado Santo, un día lleno de tristeza, dolor, con mil preguntas en el aire y sin ninguna respuestas, pues Jesús había muerto y no se podía hacer nada”. Algunas veces nosotros también nos sentimos así sin ninguna respuesta, con un dolor y vacío tremendo, pero para fortuna de todos, ese día que parecía el más triste y desesperante Dios estaba preparando la respuesta perfecta, llena de consuelo, de amor, dirección y esperanza, así que no importa lo que veas, lo que escuches, incluso lo que sientas, para todos los días en nuestras vidas sin aparente esperanzas, seguirá siempre un Domingo de Resurrección y Gloria, un Domingo de triunfo y respuestas.

No busquemos a Jesús en el sepulcro, ni lo busquemos en la cruz, busquemos a Jesucristo en nuestros corazones, Él venció la muerte, hoy es un buen día para pasar de la muerte a la vida, les exhorto a sentir a Jesús en cada regalo de amor que nos dejó a través de la naturaleza, a través de nuestros semejantes, nuestro entorno, y nuestra vida, de nada nos sirve tratar de lograr la salvación sino compartimos el mandamiento que nos dejó: amarnos los unos a los otros como Él nos amó, y al prójimo como a nosotros mismos.